Cuenta la leyenda que mi verdadero nombre iba a ser María Félix.
¿Por qué? Porque mi abuelo paterno se llamaba así (y yo fui su ahijada) y mi padre se opuso a la idea.
Dicen que es la madre quien debe elegir el nombre de su hijo.
Porque ella puede canalizar la vibración que corresponde a ese alma que va a encarnar.
Lo que yo digo, es que el significado de Félix es más atinado para mí.
¿Vieron?
Ahora no sé cómo sería mi apodo
(Probablemente Feli)
🤣

Comentarios
Publicar un comentario
Tu comentario será moderado por la autora, así que puede demorar en verse en el blog.
GRACIAS x tu amable comentario